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¡Descubre las peculiaridades de la berenjena larga!

Existen tres variedades de berenjenas: de fruto largo, de fruto globoso y de fruto ovalado. Hoy te queremos explicar las peculiaridades de la berenjena de fruto largo, una variedad poco frecuente, por su dificultad a la hora de cultivar y, que desde Ametller Origen queremos recuperar por ¡sus fantásticas propiedades y usos culinarios!

La berenjena larga es especialmente sabrosa y, como es más larga y fina que la berenjena tradicional, no absorbe tanto aceite y es más fácil de cocinar. Esta variedad es ideal para hacer a la plancha, salteada, frita o para preparar un buen pisto de verduras. ¡Diferentes opciones para incorporarla a tu dieta!

La berenjena es una verdura con propiedades beneficiosas para tu salud. Tiene un alto contenido en fibra, vitaminas, minerales (destaca la cantidad de calcio, magnesio, potasio y fósforo) y compuestos fenólicos que le otorgan propiedades antioxidantes.

Para seguir una dieta equilibrada, recuerda consumir mínimo dos raciones de vegetales al día en comidas principales, con una cantidad de entre 150-200 g en cada comida.


Cuidemos nuestra microbiota intestinal: ¿qué nos aportan las crucíferas?

¡Mejorar nuestra microbiota intestinal es sinónimo de invertir en salud! La microbiota intestinal es el conjunto de microorganismos que habitan en nuestro intestino. Tener una gran variedad de bacterias es un indicador de salud, mientras que una microbiota intestinal poco diversa se asocia con enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades respiratorias, entre otras.

Entre algunas de las recomendaciones para mejorar esta microbiota y su diversidad es seguir una alimentación variada, de temporada y con una gran variedad de alimentos de origen vegetal.

En el caso de la col lombarda o la coliflor, que pertenecen a la familia de las crucíferas, son una buena opción para mejorar nuestra microbiota intestinal pues nos aportan fibra, un componente que nuestro organismo no puede digerir y, por eso, llega intacto a nuestro colon, donde hay un conjunto de bacterias, conocidas como microbiota, que utilizaran estas fibras para multiplicarse y crecer y, a la vez, si las cuidamos bien, nos aportan salud.

Asimismo, las crucíferas nos aportan vitamina C, B9 y K, antocianina –un potente antioxidante que nos protege de los procesos antiinflamatorios y del envejecimiento celular- y glucosinolatos, unos elementos químicos con azufre que una vez absorbidos, se les atribuyen propiedades protectoras contra algunos tipos de cáncer, siempre y cuando estén integradas dentro de una dieta saludable.

Recuerda que se recomienda consumir un mínimo de dos raciones de vegetales al día en comidas principales, en una cantidad de entre 150-200 g en cada comida. Las podemos cocinar al vapor, salteadas o bien optar por una crema de crucíferas.