¿Qué propiedades tiene el melocotón?

¡Dulces, jugosos y refrescantes! Ha llegado la hora de disfrutar de una de las frutas más esperadas del verano: ¡el melocotón!

Esta fruta dulce de temporada te aporta minerales como el potasio, que contribuye al buen funcionamiento de tu sistema nervioso y los músculos. Asimismo, destaca su contenido en vitamina C: un melocotón te aporta el 20% de vitamina C diaria que necesitas, y también betacarontenos, que le dan su color característico, y te ayudan a proteger la vista y la piel y son un gran antioxidante. Finalmente, destaca su contenido en fibra, especialmente si lo comemos con piel, que te ayuda a mejorar tu salud intestinal.

El melocotón es ideal para comerlo solo o a trocitos dentro de un yogur. Si te animas, también puedes preparar un batido de melocotón, bebida vegetal de avena  y un poco de canela.

Recuerda que para llevar una dieta equilibrada, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir un mínimo de tres piezas de fruta al día.


Disfruta de los nísperos y descubre qué beneficios te aportan

La temporada de fruta dulce ha empezado y una de las frutas más apreciadas que podemos disfrutar es ¡el níspero!

¿Qué propiedades nutricionales te aporta? El níspero es una de las frutas con mayor contenido en fibra, que te ayuda a mejorar la salud intestinal y evitar el estreñimiento. Asimismo, es rica en potasio, que tiene un papel muy importante a nivel muscular, mejora la salud cardíaca y te ayuda a eliminar toxinas. Respecto a las vitaminas, destaca su contenido en betacarotenos, que ayudan a proteger la vista y la piel y la vitamina B1, esencial para el buen funcionamiento del sistema nervioso.

Esta fruta dulce de temporada es ideal para comerla sola, dentro de un yogur, pero también puedes probar de preparar una mermelada casera para acompañar una buena tabla de quesos, o cocinarlas en la sartén ¡y hacer un crumble delicioso!

Anímate a incorporarla en tu alimentación y recuerda que para llevar una dieta equilibrada, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir un mínimo de tres piezas de fruta al día.


Disfruta de las cerezas y conoce sus beneficios para tu salud

Dulces, vistosas, jugosas y muy apreciadas por su sabor. Ya tenemos aquí una de las frutas dulces más esperadas: ¡las cerezas!

Esta fruta es rica en antioxidantes, que retrasan el envejecimiento celular, y tiene propiedades antiinflamatorias que ayudan a reducir el dolor muscular. Además, las cerezas tienen un alto contenido en fibra, que te ayuda a mejorar la salud intestinal, eliminar toxinas y evitar el estreñimiento. También contienen vitaminas C, esencial para el funcionamiento del organismo y A, importante para la vista y la piel.

Son ideales para comer solas, en una macedonia o bien añadiéndolas deshuesadas en el yogur. Si te atreves, también las puedes incorporar en una ensalada o preparar un sorbete. Si te sobran cerezas, recuerda que las puedes congelar y utilizarlas más adelante para preparar un delicioso batido con yogur y otras frutas que tengas congeladas. ¡Evitemos juntos el desperdicio alimentario!

Recuerda que para llevar una dieta equilibrada, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir un mínimo de tres piezas de fruta al día.


¿Qué beneficios tienen los espárragos y cómo puedo cocinarlos?

¿Sabías que los espárragos son blancos o verdes en función de cómo se cultiven? Si se cubren de tierra y quedan a oscuras hasta el momento de cosecharlos, serán blancos. En cambio, si se dejan crecer de forma natural, al aire libre y con luz del sol, ¡serán verdes!

Ahora que ya lo sabes, te contamos cuáles son sus principales propiedades. Esta hortaliza es una gran fuente de vitamina C y E, con propiedades antioxidantes muy importantes. Además, los espárragos tienen un alto contenido en agua, por lo que son muy diuréticos. También destaca su elevado contenido en fibra, que ayuda a tu microbiota intestinal.

Respecto a su sabor, los espárragos verdes tienen un toque más salado y amargo, mientras que los blancos son más dulces y tiernos. Sin duda, una hortaliza muy versátil con la que podrás preparar muchas recetas. Por ejemplo, los espárragos verdes finos son ideales para comer salteados, a la plancha o en tempura y los verdes gruesos al horno o a la brasa. En cambio, los espárragos blancos son ideales para preparar una crema o servirlos hervidos o a la pancha. Es importante que, antes de consumirlos, quites las dos primeras capas para que no sean amargos.

Finalmente, hay los espárragos violetas, muy similares a los verdes, pero con un sabor más dulce. Ideales para comer crudos, en una ensalada o a la parrilla.

Recuerda que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda el consumo de 400 g de fruta y de verdura cada día a través de un mínimo de tres frutas al día y una ración de verduras en la comida y otra en la cena.


Habas, una legumbre milenaria

¿Sabías que los romanos, los egipcios y los griegos ya cultivaban habas? Esta legumbre verde, fuente de proteínas vegetales tiene infinidad de propiedades nutricionales entre las cuales destacan una gran cantidad de fibra, que te ayuda a mejorar la salud intestinal, eliminar toxinas y evitar el restriñimiento.

A la vez, son fuente de minerales, en particular hierro, esencial para el transporte del oxígeno a la sangre y para formación de glóbulos rojos, y potasio que contribuye al buen funcionamiento del sistema nervioso y de los músculos.

Las habas también tienen un importante contenido en vitamina B3 y B9, indispensable para el buen funcionamiento del metabolismo, y vitamina C que protege las células contra el envejecimiento.

¡Incorpóralas en tu dieta y disfrútalas hervidas, salteadas o escaldadas!

 


Guisantes, el caviar verde

¿Sabías que 100 g de guisantes tienen tanta proteína como un huevo? Esta pequeña legumbre verde, a menudo confundida con una verdura, tiene aproximadamente unos 7 g de proteína por 100 g.

De todas las legumbres, es la que tiene mayor contenido en vitamina C y carotenos que, entre otras funciones, protegen nuestras células del envejecimiento. Es también una legumbre rica en vitamina del grupo B, exceptuando B12, que no está presente en los alimentos de origen vegetal. A la vez, te aporta minerales como el hierro, el potasio, el magnesio y el calcio y también contiene fibra que te ayuda a mejorar el tráfico intestinal.

¡Te animamos a incorporar los guisantes en tu dieta ahora que es temporada! Disfruta de esta joya gastronómica y anímate a prepararlos cocidos, salteados o estofados. Puedes prepararlos con los más pequeños de la casa y que te ayuden a pelar las vainas, una actividad divertida, que podéis hacer todos juntos.

Para seguir una dieta saludable, recuerda que es importante incluir las legumbres un mínimo de 3 a 4 veces por semana.


Beneficios del silicio y los alimentos con más cantidad de este mineral

¿Sabías que el silicio es el principal mineral encargado de la formación del colágeno y los huesos?

El colágeno está implicado en la piel, las uñas, el pelo, los huesos, las articulaciones y los ligamentos. Esto significa que el silicio te ayuda a mantener una piel joven y unas uñas, unos cabellos, unos huesos y unas articulaciones fuertes.

Los vegetales son la principal fuente de silicio, especialmente el pimiento, el pepino, la cebolla y la lechuga, pero es importante comerlos crudos o en cocciones cortas para que no pierdan este mineral. Los cereales integrales, como el arroz, la avena, la cebada, el salvado, la quinoa y el mijo marrón también contienen silicio.

¡Incorpóralos en tu dieta!


¿Por qué son tan buenas las espinacas para tu salud?

¿Qué te aporta esta hoja de color verde intenso que hace que sea tan importante para tu dieta? En el siguiente post  te explicamos las propiedades las espinacas.

El valor nutritivo de las espinacas radica, especialmente, en su contenido en vitaminas y minerales. Algunas de estas vitaminas, como la vitamina B9 o folato, tienen un papel relevante en la formación normal de las células sanguíneas y un papel protector de las patologías cardiovasculares. También encontramos la Vitamina C que, junto con la Vitamina E y los carotenos, juegan un papel importante como antioxidantes.

En cuanto a los minerales, destacan, especialmente, el potasio y el hierro. Además, las espinacas también aportan una cantidad apreciable de fibra, lo que ayuda a regular el tráfico intestinal. ¡Así que no olvides incorporarlas a tu dieta!

Una manera sencilla de cocinarlas son hervidas con patata y un buen chorrito de aceite. También las puedes preparar salteadas con pasas y piñones o frescos dentro de una ensalada. Si tienes algo más de tiempo, siempre puedes preparar unas empanadillas de espinacas y queso o una deliciosa quiche. Recuerda que se recomienda consumir mínimo dos raciones de vegetales al día en comidas principales, comida y cenar, con una cantidad de entre 150-200 g en cada comida.

Asimismo, debemos remarcar que, tal como detalla la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), con el objetivo de disminuir la exposición a los nitratos entre la población vulnerable no se recomienda el consumo de espinacas antes del primer año de vida de un bebé. En los niños de entre 1 y 3 años se recomienda no dar más de media ración al día de espinacas, lo que equivale a 45 g.


Las fresas, fuente de vitamina C

Las fresas son una de las frutas de temporada por excelencia, por su sabor, su color, su aroma dulce e inconfundible y, sobre todo, sus propiedades. ¿Sabías que las fresas tienen una mayor cantidad de vitamina C que las naranjas?

Descubre por qué son tan buenas las fresas para nuestra salud, qué nutrientes aportan, cuál es la función de la vitamina C, cómo te las puedes comer y algunas curiosidades más sobre esta fruta.

Principales propiedades de las fresas: vitamina C y antioxidantes 

Una de las propiedades más importantes de las fresas es que son una fuente muy destacada de vitamina C, con un porcentaje superior al que nos aporta una naranja por 100g. Para que te hagas una idea, una ración media de fresas (150 g), contiene aproximadamente 86 mg de vitamina C, mientras que una naranja mediana (225 g) contiene 82 mg. Aun así, en ambos casos se supera la ingesta diaria recomendada de vitamina C que es de 60mg. Asimismo, las fresas contienen varios ácidos orgánicos como el ácido cítrico, el ácido málico o el ácido oxálico.

Por otro lado, el color de la fresa se debe a unos pigmentos vegetales (flavonoides) conocidos como antocianinas. Es por estos pigmentos, junto con los polifenoles y la vitamina C, que las fresas son una de las frutas con mayor capacidad antioxidante. Además, las fresas te aportan una cantidad importante de fibra, pues ayuda a regular tu tránsito intestinal. Finalmente, y respecto a los minerales, esta fruta roja contiene potasio, magnesio y manganeso.

 Todo lo que debes saber sobre la vitamina C

Las vitaminas son un conjunto de sustancias consideradas esenciales para el normal y correcto funcionamiento del organismo. En el caso de la vitamina C, entre sus principales funciones destacan:

  • La síntesis de colágeno
  • La absorción intestinal del hierro
  • La formación de los cartílagos, huesos y dientes
  • La formación de las células inmunes.

Asimismo, la vitamina C destaca por sus propiedades antioxidantes que combaten el envejecimiento de las células y protegen de determinadas enfermedades cardiovasculares.

Respecto a su ingesta, se recomiendan 60 mg de vitamina C al día. Entre las principales fuentes de vitamina C destacan las frutas y las hortalizas, especialmente los cítricos  y las fresas o los tomates, los pimientos y el brócoli.

¿Cuándo y cómo comer esta fruta? 

Esta fruta roja es ideal para comer de postres después de la comida o cena o como tentempié a media mañana o para merendar. Puedes comértelas solas, en una macedonia con otras frutas, con un poco de zumo de naranja  -un súper cóctel de vitamina C- o bien a trocitos dentro de un yogurt.  Si lo prefieres, puedes preparar un smoothie o batido, un helado –una opción súper refrescante para el verano-, o añadirla en pequeños trozos en una ensalada.

Para conservarlas debes guardarlas en la nevera tapadas; en un tupper o un plato, por ejemplo, sin que se toquen entre ellas. Si te sobran fresas, las puedes congelar y utilizarlas más adelante para preparar alguna de las recetas que te hemos explicado. No te preocupes, porqué al congelarlas no pierden la vitamina C, ni otros de sus nutrientes.

Fresas y fresones, ¿cuál es la diferencia? 

Aunque pertenecen a la misma familia y género, las fresas y los fresones no son lo mismo. Tradicionalmente existía la fresa, la Fragaria vesca, pero durante la colonización los españoles descubrieron una nueva especie en Chile, la fragaria chilonensis. Del cruce de estas dos especies nació el conocido hoy como fresón. ¿Pero cuáles son las diferencias?

  • El tamaño: las fresas son más pequeñas en comparación con los fresones.
  • El sabor: las fresas tienen un sabor más intenso y un poco más ácido que los fresones.
  • El color: comparten el color rojo por fuera. Sin embargo, por dentro las fresas tienen un color más claro, mientras que el fresón mantiene el rojo vivo en el interior.
  • Conservación: las fresas, al ser más pequeñas, se conservan menos tiempo.

Aun siendo diferentes, la fresa y el fresón comparten las mismas propiedades y nutrientes: son una gran fuente de vitamina C, así como de antioxidantes. En Catalunya, la comarca del Maresme ha sido tradicionalmente, y lo sigue siendo ahora, una zona muy conocida para el cultivo de fresas.

En resumen, las fresas son una de las mejores frutas de temporada por su inconfundible sabor y sus beneficios para la salud. No dudes en incorporarla en tu dieta y recuerda que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir un mínimo de tres piezas de fruta al día.