Los guisantes, las legumbres más desconocidas

Ya tenemos aquí, uno de los productos estrella de la temporada, los guisantes. Y es que a pesar de que a menudo se confunden con verduras, porque se consumen frescos, los guisantes forman parte de la familia de las leguminosas (como las lentejas, los garbanzos o las judías blancas) y presentan un gran valor nutricional, tienen muchas propiedades saludables y son uno de los alimentos más completos y básicos de una dieta saludable. Además, son muy sabrosos y una auténtica delicia para el paladar ahora que se encuentran en su punto óptimo.

Principales propiedades de los guisantes

Fuente de proteína: aportan una cantidad relevante de proteínas de origen vegetal, especialmente los guisantes que tienen las mismas proteínas que un huevo (7 g por 100 g por producto fresco).

Fibra: ontienen una elevada cantidad de fibra, que te ayuda a mejorar la salud intestinal, eliminar toxinas y evitar el estreñimiento.

Vitamina C: los guisantes son la legumbre más rica con esta vitamina que protege las células contra el envejecimiento. Para poder aprovechar al máximo la vitamina C se tienen que elegir opciones de cocción cortas y con poca agua.

Vitaminas del grupo B: (exceptuando B12) indispensables para el buen funcionamiento del metabolismo y la asimilación de nutrientes.

Fuente de minerales: Contienen minerales esenciales como el hierro, esencial para el transporte de oxígeno a la sangre, potasio, que contribuye al buen funcionamiento del sistema nervioso y de los músculos y magnesio, que ayuda en la formación de los huesos y el buen funcionamiento del coro.

Contenido bajo de grasa: contienen muy poca grasa, a pesar de que se caracteriza por ser poliinsaturada.

¿Cómo y cuándo comer guisantes?

Los guisantes son ideales para cocinar cocidos, salteados, al vapor, escaldados, estofados o crudos dentro de una ensalada y puedes involucrar a los más pequeños de la casa para que te ayuden a desgranarlos. Debes saber que se recomienda el consumo de legumbres de 3 a 4 veces por semana, como mínimo, y que sean la principal fuente de proteína. Así pues, en la comida en que comas legumbres, puede ser para comer o cenar, los puedes combinar con cereales y otros vegetales, y no es necesario poner alimentos de origen animal.

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alcachofa

¿Cómo se debe comer una alcachofa?

La alcachofa es la cabeza floral comestible de la alcachofera, una planta que brota únicamente en invierno y que nos da esta hortaliza de temporada tan famosa y  nutritiva. Sin embargo, a menudo surge la duda de cómo se debe comer una alcachofa, pues las hojas de fuera son duras, mientras que, a medida que nos acercamos al corazón son más tiernas. A continuación te contamos cuál es la mejor forma de comértela, las formas más fáciles y rápidas de cocinarla y los nutrientes que te aporta. ¡Sigue leyendo!

¿Cómo comer una alcachofa cocida? 

Tanto si la has preparado a la brasa, como al microondas, las primeras hojas de la alcachofa las debes comer con las manos, mordiendo la parte más carnosa de la hoja, que es la inferior, y dejando la otra parte, más fibrosa, a un lado. A medida que te vayas acercando al corazón, verás como las hojas son mucho más tiernas y ya podrás comértelas con los cubiertos. Para que te hagas una idea, es como una flor. Imagina que vas quitando los pétalos con las manos, uno por uno, y vas comiendo la parte más tierna.

¿Cómo cocinar una alcachofa en 10 minutos? 

Parece mentira, pero es totalmente real. Puedes cocinar unas deliciosas alcachofas en tan solo diez minutos al microondas. ¿Sigues sin creértelo? Mira este vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=OUy_tvO2N9s&list=PL_it555ubt2QbF9MXbVY0S66uzueX2Tv1&index=4

Otras formas de cocinar esta hortaliza

A la brasa, confitadas, rebozadas. Si algo bueno tiene la alcachofa es que es muy versátil y se puede preparar de muchas formas diferentes y te puede servir de acompañamiento de una gran variedad de platos. ¿Quieres saber cómo prepararlas a la brasa? Nuestro chef Cintet te lo cuenta aquí:

https://www.youtube.com/watch?v=g1J7ucHeNT0&list=PL_it555ubt2QFiVnDQERgASPUpVwpvWGE

Como te comentábamos, las alcachofas confitadas también son ideales y muy sencillas de preparar. ¡Apunta!

  • Limpia las alcachofas, quitándole las primeras hojas y el tallo.
  • Córtalas y ponlas dentro de una olla y cúbrelas con aceite de oliva virgen.
  • Déjalas en la olla a baja temperatura durante una hora y media o dos.
  • Déjalas enfriar. Guárdalas en un bote con el aceite por encima.

Si prefieres unas alcachofas crujientes, las rebozadas son tu opción. Así se preparan:

  • De nuevo, límpialas, quítales las hojas exteriores y córtalas
  • Bate un huevo y añádele harina. Sumerge los trozos de alcachofa.
  • Prepara un sartén con el aceite caliente y fríe las alcachofas.
  • Una vez estén hechas, ponlas encima de un papel de cocina para absorber un poco el aceite y ya están listas para consumir.

Propiedades de la alcachofa

  • Fuente de fibra: son una verdura rica en fibra, que ayuda a tu tránsito intestinal y cuida tu microbiota.
  • Potasio y fósforo: el primero ayuda al funcionamiento normal del sistema nervioso y músculos, mientras que el segundo contribuye al mantenimiento de los huesos y los dientes. Para que te hagas una idea, una ración de alcachofas cubre el 20% de la ingesta recomendada de fósforo para un adulto.
  • Contiene vitamina A y del grupo B

¿Por qué las alcachofas dan gases? 

Debes saber que las alcachofas son una de las hortalizas que más gases pueden producir, por su elevado contenido en fibra y por el tipo de fibra que contienen. De todos modos, los gases no son malos, pero sí que pueden resultar molestos. Por esto, te recomendamos no abusar, es decir, por mucho que te gusten las alcachofas es mejor comer pocas y a menudo, que muchas en una misma comida. Otra opción para disminuir los gases producidos es tomar una infusión digestiva después de comer. ¡Ya verás como te ayudará!

¿Por qué se ponen negras las alcachofas?

De la misma manera que ocurre con otras frutas y hortalizas, como la manzana o el aguacate, las alcachofas también se oxidan y por este motivo se ponen negras. Esto ocurre cuando las cortamos y el oxígeno entra en contacto con el alimento. Pero no te preocupes, porque se pueden consumir igualmente y también se puede evitar. ¡Te contamos cómo!

Primero de todo debes tener un limón. A continuación puedes o frotar los trozos de alcachofa con limón o bien añadir unas gotas de zumo de limón en el agua que utilices. Eso sí, si no te pases de tiempo porque puede quedar cierto sabor del limón.

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¿Qué propiedades tiene la carne de conejo?

En función del color, podemos dividir la carne entre carne roja y carne blanca: este segundo grupo aglutina la carne de pollo, de pavo, de cerdo y también la de conejo. En el siguiente artículo te contamos por qué es tan buena la carne de conejo, cuáles son sus propiedades y por qué debes incorporarla en tu menú. ¡Toma nota!

4 beneficios de la carne de conejo

  • Contenido elevado de proteínas de alto valor biológico, superior al de la media de las otras carnes, y de gran calidad
  • Fuente de vitaminas del grupo B (niacina y B12)
  • Es una de las carnes con menor contenido de grasa
  • Fuente de minerales como el fósforo y el selenio

 En resumen, podemos decir que la carne de conejo es muy saludable e ideal para todas las edades. A menudo, es una carne un poco olvidada dentro de las carnes blancas, pues nos decantamos más por el pollo o el pavo. ¡Así que ya lo sabes, incorpora la carne de conejo en tu menú diario!

Recomendaciones de consumo

Respecto al consumo de carne, se recomiendan entre 3 y 4 raciones a la semana y, de estas, la carne roja (ternera, cordero, etc.) un máximo de dos. Con respecto a la cantidad, estas son las recomendaciones que variarán en función de la edad:

  • Adultos: 100 gr
  • Niños entre 10 y 17 años: 80 -125 gr
  • Niños entre 3 y 9 años: 50-70 gr

¿Cómo preparar la carne de conejo?

Es un tipo de carne muy versátil: la puedes preparar al horno, a la plancha, a la brasa, asada, estofada o guisada. Además, se trata de una carne que absorbe muy bien las aromas de las hierbas aromáticas, así que nuestra recomendación es que le añadas tomillo, orégano, romero o laurel. ¡Ya verás qué sabor tan delicioso!

 En tu tienda habitual Ametller Origen y en la tienda online, encontrarás la mejor carne de conejo: lomos, medallones de lomo, costillitas, brochetas, paletilla burgers. ¡Disfrútala!


¿Qué ingredientes lleva la salsa de calçots?

Son una pareja inseparable: ¿qué sería de los calçots sin su deliciosa salsa? Y es que la experiencia de comer calçots no es completa, si no es con la tradicional y deliciosa salsa de calçots. De todos modos, si te preguntamos qué ingredientes lleva, ¿sabrías decírnoslos?

La ñora, la gran protagonista

Pues bien, la ñora, una variedad de pimiento pequeño, redondeado y de color rojo intenso cuando está maduro y que se consume seco como condimento, es uno de los ingredientes principales de esta salsa. Además, la salsa de calçots lleva tomates maduros, ajo, un poco de perejil, avellanas tostadas, sal y un chorrito de aceite.  Es gracias a la ñora que la salsa de calçots tiene este sabor dulzón, pero suave a la vez, tan característico y único.

Otras recetas para disfrutar de esta salsa

Si bien es cierto que los calçots y su salsa son una pareja inseparable, puedes disfrutar de esta salsa también en otras recetas. ¿Te lo habías planteado? Por ejemplo, si preparas una ‘coca de recapte’ o una coca de escalibada en la base puedes ponerle salsa de calçots; el resultado, ¡espectacular! También puede servirte para aliñar tu ensalada o para acompañar un pescado al horno. Versátil, ¿verdad?

Finalmente, debes saber que la salsa de calçots varía un poco con respecto a la salsa romesco. ¡Te lo contamos a continuación!

¿Cuál es la diferencia entre la salsa de calçots y la salsa romesco?

Aunque a menudo ambas salsas se confunden, existe una pequeña diferencia en su elaboración. Como te hemos explicado, en la salsa de calçots se utiliza ñora, mientras que la salsa romesco se prepara con pimiento choricero que tiene un sabor más amargo.

En tu tienda Ametller Origen habitual y en la tienda online, puedes encontrar la mejor salsa de calçots que puedas imaginar. ¡Pruébala!


¿Qué es la leche A2?

Existen dos tipos de leche de vaca, la que tiene beta-caseína A1 y la que tiene beta-caseína A2. Originariamente, la leche de vaca contenía la proteína beta-caseína A2, pero con los años, se empezó a cruzar el ganado con el objetivo de aumentar la producción de leche y esto hizo que empezara a predominar la leche con proteína A1, que se relaciona con molestias digestivas.

Según una investigación publicada a Advance in Nutrition, algunas personas pueden tardar más a digerir la leche que contiene beta-caseína A1 que la leche que solo tiene beta-caseína A2. Esta lentitud podría provocar inflamación gastrointestinal y síntomas como gases y dolor abdominal.

La leche conocida como A2 tiene los mismos nutrientes de la leche A1, pero con el hecho diferencial que presenta beneficios en aquellas personas que experimentan molestias digestivas al consumir lácteos, pero no son intolerantes a la lactosa ni tienen alergia a la proteína de vaca.

Ahora, desde Ametller Origen recuperamos la leche de siempre, la que bebían nuestros abuelos. Esta nueva categoría está formada por leche fresca natural y la desnatada ECO y los yogures naturales, desnatados y de fresa. Además, somos la única empresa de alimentación que ofrecemos quesos frescos elaborados con leche A2. ¡Descubre el proyecto aquí!

Principales beneficios de la leche

La leche es uno de los alimentos más completos: es una excelente fuente de proteína de alta calidad, vitaminas y minerales. Por eso, se recomienda su consumo en niños y, pese a las falsas creencias, también en adultos. Proporciona calcio, fósforo, potasio, magnesio, zinc, vitamina A, B1, D y K2 y proteínas con todos los aminoácidos esenciales.

 ¡Descubre la nueva gama de lácteos elaborados con leche A2 en tu tienda habitual o en la tienda online!


Estos son los beneficios de comer naranjas y mandarinas

Si te preguntamos qué frutas tienes ahora mismo en la nevera o en el bol de la cocina, estamos seguros de que nos responderás: ¡cítricos! Y es que las naranjas y las mandarinas son las frutas de temporada por excelencia y, además de deliciosas son súper nutritivas. ¿Quieres saber cuáles son los beneficios de los cítricos? ¡Toma nota!

4 beneficios de los cítricos

  1. Fuente de vitamina C: estamos seguros de que esto lo sabías, pues es vox populi que las mandarinas y las naranjas nos aportan esta vitamina. Esta vitamina es un potente antioxidante y te ayuda con los resfriados e infecciones. Si comparamos las naranjas con las mandarinas, las primeras poseen una cantidad más elevada de esta vitamina.
  2. Betacarotenos: es un pigmento que se convierte en vitamina A. Los betacarotenos son los responsables del color naranja de las naranjas, mandarinas, zanahorias o calabazas.
  3. Fuente de flavonoides: un potente antioxidante.
  4. Fibra: ayuda a regular tu tránsito intestinal y mantener una microbiota sana

¿Por qué los cítricos son ácidos?

Pues bien, lo son porqué contienen ácido cítrico y ácido málico, unos ácidos que se encuentran en la mayoría de frutas y, especialmente, en la familia de los cítricos. Para que te hagas una idea, los limones y las naranjas tienen más ácido cítrico que las mandarinas.

Recetas originales para consumir naranjas y mandarinas

Aunque lo más habitual es consumir los cítricos para desayunar, a media mañana o de postre, son un alimento mucho más versátil de lo que parece. Por ejemplo, puedes incorporar gajos de mandarina en tus ensaladas de invierno o preparar segundos platos con cítricos: unos muslitos de pollo o un tartar de atún. ¡Consulta nuestro recetario y descubre las mejores recetas!

Ahora que ya sabes cuáles son los beneficios de los cítricos, no dudes en incorporarlos en tu día a día. ¡En tu tienda habitual Ametller Origen y en la tienda online, encontrarás las mejores mandarinas y naranjas!


¿Cuánta proteína deben comer las personas mayores?

Las proteínas son muy importantes para disfrutar de una buena salud y tienen diferentes funciones esenciales en nuestro cuerpo como el buen funcionamiento del sistema digestivo y hormonal o mantener los músculos en buen estado, entre otros.

Para que te hagas una idea, lo que hace nuestro cuerpo es coger las proteínas a partir de lo que comemos, especialmente del pescado, la carne, los huevos, el queso, las legumbres, aunque también encontramos proteína en los frutos secos y en las semillas, y llevar a cabo todas las funciones que te hemos comentado.

Las proteínas en la tercera edad

Cuando nos hacemos mayores perdemos masa muscular y fuerza muscular, esta pérdida cuando se encuentra por encima de lo que se consideraría normal por la edad, se conoce con el nombre de sarcopenia.

Es por eso que en los últimos años se ha incrementado la investigación sobre la pérdida de masa muscular y su relación con el consumo de proteína, y se ha observado que la gente mayor debería consumir más proteína a través de la dieta, tanto de origen animal (carne, pescado y huevos) como de origen vegetal (legumbre, cereales integrales, soja, tofu o seitan), para evitar esta pérdida de masa muscular en el tiempo. Así pues, tomar proteína puede ayudar a mantener el músculo, especialmente cuando se combina con la práctica de ejercicio.

¿Cuál es la cantidad recomendada para esta edad?

Las recomendaciones de proteína en personas mayores, a pesar de que varían en función de la edad y de si hay asociada o no alguna enfermedad, son de alrededor de 1,2 a 1,5 g de proteína por kilo de peso y día, que equivaldría por una persona de 60 kg entre 70 y 90 gramos de proteína al día.

Estas cantidades se pueden cubrir siguiendo una alimentación saludable en la cual se incluyan alimentos proteicos, principalmente, en la comida y en la cena y también incorporando, cuando la ingesta de alimentos proteicos sea baja, alimentos que están enriquecidos con proteína, como los yogures o cremas vegetales, entre otros.

A continuación te explicamos la cantidad de proteínas que llevan alguno de los alimentos más proteicos:

  • 125 gr de pollo son 25 gr de proteína
  • 125 gr de ternera (filete) son 25 gr de proteína
  • 150 gr de salmón son 27 gr de proteína
  • 150 gr de merluza son 18 gr de proteína
  • 70 gr de garbanzos (seco) son 14 gr de proteínas
  • 150 gr de queso fresco son 18 gr de proteína
  • Una tortilla de dos huevos son 15 gr de proteína

Así pues, las proteínas juegan un papel muy importante en la tercera edad, puesto que ayudan a mantener la masa muscular.


calçots

Conviértete en un experto en calçots

Si te preguntan “¿cuál es la hortaliza de temporada típica que se acompaña con una deliciosa salsa?”, estamos seguros de que responderás los calçots. Y es que si algo bueno tiene esta joya culinaria, es que además de ser deliciosa y unir familiares y amigos alrededor de una mesa para celebrar las famosas calçotadas, es súper rica en nutrientes y muy beneficiosa para tu salud. ¡A continuación te lo contamos!

 Propiedades de los calçots

Podemos decir que los beneficios de los calçots son parecidos a los de la cebolla:

  • Elevado contenido en agua: es muy rico en agua, lo que hace que el calçot tenga un aporte calórico muy bajo.
  • Fuente de fibra: son muy ricos en fibra, lo que ayuda a tu tránsito intestinal, regula el estreñimiento y cuida tu microbiota.
  • Vitamina C: el calçot es una fuente importante de vitamina C, un potente antioxidante que ayuda a mantener tus células jóvenes. De todos modos, vigila cuando cocines los calçots, porque si alargas mucho su cocción puede que pierdan parte de la vitamina C.
  • Vitamina A: esencial para la piel, el pelo y la vista.
  • Potasio: destaca el aporte de potasio, fundamental para el funcionamiento correcto de los músculos.
  • Fósforo: mineral imprescindible para el sistema nervioso.

¿Cómo y cuándo se plantan?

¿Sabías que los calçots son los brotes tardíos de la cebolla? Pero vayamos por pasos: primero debemos plantar la cebolla y esperar que crezca. Cuando sea el momento la recolectamos y dejamos secarla. De nuevo plantamos la cebolla y la cubrimos con un poco de tierra y la vamos regando. A partir de aquí debes ir calzando los brotes, es decir, ir cubriéndolos de tierra de manera que el brote se irá alargando en busca de la luz del sol. Para calzar los calçots lo puedes hacer manualmente o con un tractor; y debes hacerlo unas dos o tres veces. En la siguiente infografía verás todo el procedimiento en detalle:

 

El origen del nombre 

Como te habrás imaginado el nombre de los calçots procede de la acción de calçar (calzar) los calçots, es decir, cubrirlos de tierra de manera que la planta se alarga y alarga adquiriendo su característica forma delgada.

El origen de los calçots

Ahora que ya conoces cuáles son sus principales propiedades y cómo se cultivan, debes saber el origen de esta verdura. Los calçots son típicos de Cataluña, aunque es cierto que cada vez más regiones de España están incorporando esta comida, concretamente de Valls en Tarragona. Según se dice, un campesino puso un par de cebollas grilladas en la parrilla y se le quemaron. En vez de tirarlas, empezó a pelarlas y descubrió un alimento delicioso que se convirtió, posteriormente, en una comida habitual de la zona. De todos modos, tenemos que decirte que existen otras historias que dicen que los romanos ya comían calçots.

¿Cómo se cocinan los calçots?

Siempre que pensamos en calçots nos viene a la cabeza la típica calçotada, con los deliciosos calçots cocinados a la brasa. Sí, tienes razón, esta es una de las formas más habituales de cocinarlos, pero existen otras formas igual de buenas. Pero vayamos una por una:

A la brasa

¿Preparado para una buena calçotada? A continuación te detallamos cuáles son los pasos que debes seguir para cocinar unos buenos calçots a la brasa:

  • Limpia bien los calçots: que no tengan tierra, corta un poco las hojas y también las raíces.
  • Colócalos encima de la parrilla, con las hojas en la parte superior y la parte blanca más cerca de la llama.
  • Déjalos unos 7-8 minutos y cuando empiecen a silbar, es decir a hacer ruido, gíralos y déjalos, de nuevo, unos 7- 8 minutos más.
  • Cuando empiecen a dejar agua ya los puedes quitar sin quemarte.
  • Envuélvelos con papel de periódico para mantener el calor y déjalos reposar para que se acaben de ablandar aproximadamente una hora.
  • Pasado este tiempo ya los puedes servir.

¿Cómo se comen los calçots?

Ahora que ya los tienes preparados, debes saber que los calçots a la brasa se comen de una manera concreta. Se cogen con una mano; se les quita la primera capa de piel, siempre por debajo, nunca tires de las hojas, se sumerge la punta con salsa y se alza el calçot para comerlo.

calçots

Ahora que ya sabes cómo comer los calçots en una calçotada, debes saber que el festín no se acaba aquí. Después de los calçots es tradición comer carne a la brasa, como butifarras, cordero, todo ello acompañado de pan tostado y un buen vino blanco siempre servido en porrón.

Escalivados 

Otra opción es escalivarlos; en vez de a la brasa se preparan al horno y el procedimiento es bastante parecido:

  • Limpia bien los calçots.
  • Ponlos dentro del horno a máxima potencia durante unos 30-35 minutos.
  • Pon en la base del horno una bandeja para que recoja el agua que van dejando.
  • Ve controlándolos: la idea es que queden tostaditos por fuera y blandos por dentro.
  • Pasados los 35 minutos, quítalos del horno y ya los tienes listos para comer.

 Otras recetas con calçots 

Más allá de la famosa calçotada, esta hortaliza es muy versátil y se puede utilizar en la cocina de diferentes formas. Una buena opción es preparar una quiche de calçots o una tarta salada. Otra forma es saltearlos un poco e incorporarlos en una tortilla, con un poco de alcachofas, que ahora también están de temporada. Como acompañamiento también son ideales: rebozados, en tempura o al horno para tus platos de carne o pescado. Y si eres friolero, te encantará preparar una crema de çalçots; igual que la vichyssoise, pero con calçots.

 ¿Cuánto es una ración por persona?  

Una ración de calçots es, aproximadamente, unos 12 o 15 calçots por persona, lo que equivaldría a unos 200g-250g. Puedes comer más, pero debes vigilar porque esta hortaliza puede provocar gases y un consumo excesivo puede dificultar la digestión (sobre todo si los mezclas con mucha salsa).

¿Cómo escoger el mejor calçot? 

El mejor calçot es aquel que no es ni muy fino ni muy grueso y te contamos por qué: los calçots finos una vez les quitas las primeras capas quedan en nada, mientras que los que son muy gruesos pueden ser difíciles de masticar y quedar duros.

Ahora que te has convertido en un experto en calçots, no dudes en incorporar esta verdura de temporada en tu día a día. Pruébalo de diferentes formas y déjate seducir por su sabor dulce y textura tierna; estamos seguros de que te encantará.

 ¿Por qué son tan buenos los calçots de Ametller Origen? 

Cultivamos nuestros calçots en una zona con un suelo arcilloso muy compacto ideal para este tipo de cultivo. Asimismo, calzamos los calçots hasta tres veces; en enero, febrero y marzo y no los regamos demasiado, pues el invierno acostumbra a ser una época de lluvia. Finalmente, los cosechamos en su punto óptimo y los puedes encontrar en nuestras tiendas físicas y en la tienda online en menos de 24 horas.

 

Disfruta de esta joya de la cocina catalana con los mejores calçots. Además, también los tenemos al horno, escalivados y hasta croquetas y pizza de calçots. ¡Disfrútalos!

 

 


¿Cómo cocinar alcachofas frescas?

Son las reinas de la temporada: las alcachofas. Además de saludables son deliciosas y muy versátiles. De todos modos, a menudo surge la duda de cómo deben cocinarse las alcachofas de forma fácil para que queden blanditas y no te den mucho trabajo. ¡Te lo contamos en menos de un minuto!

Alcachofas al microondas o hervidas

Una forma súper sencilla de cocinar las alcachofas es al micro. Saca las hojas exteriores, que son las más duras, corta el tallo y, si quieres, córtalas por la mitad o déjalas enteras. Ponlas en un plato, añade un chorrito de aceite, un poco de sal y pimienta, y ponlas al micro, aproximadamente, durante 10 minutos a máxima potencia. 

Otra opción es hervirlas. Sigue los pasos anteriores y ponlas a hervir durante unos 15-20 minutos. Después alíñalas y ¡ya están listas para comer! Si quieres darles un plus, pásalas por la sartén, vuelta y vuelta; ¡ya verás que buenas!

Otras formas de cocinar esta hortaliza

A la brasa, confitadas, rebozadas. Si algo bueno tiene la alcachofa es que es muy versátil y se puede preparar de muchas formas diferentes y te puede servir de acompañamiento de una gran variedad de platos. 

Como te comentábamos, las alcachofas confitadas también son ideales y muy sencillas de preparar. ¡Apunta!

  • Limpia las alcachofas, quitándole las primeras hojas y el tallo.
  • Córtalas y ponlas dentro de una olla y cúbrelas con aceite de oliva virgen.
  • Déjalas en la olla a baja temperatura durante una hora y media o dos.
  • Déjalas enfriar. Guárdalas en un bote con el aceite por encima.

Si prefieres unas alcachofas crujientes, las rebozadas son tu opción. Así se preparan:

  • De nuevo, límpialas, quítales las hojas exteriores y córtalas
  • Bate un huevo y añádele harina. Sumerge los trozos de alcachofa.
  • Prepara un sartén con el aceite caliente y fríe las alcachofas.
  • Una vez estén hechas, ponlas encima de un papel de cocina para absorber un poco el aceite y ya están listas para consumir.

¡Descubre en nuestro recetario las mejores recetas con alcachofa!

En tu tienda habitual Ametller Origen y en la tienda online, encontrarás las alcachofas más frescas y tiernas, directas de nuestros campos. ¡Disfrútalas!